El Barça de los socios

Uno de los aspectos que distingue al Barça de la gran mayoría de entidades deportivas, y que también lo hace Més que un Club, es haber mantenido la propiedad en manos de los socios y socias. Este hecho no debería tratarse como algo simbólico, sino efectivo en todos los terrenos del Club.

Que el Club sea propiedad de los socios y socias implica que, de acuerdo con los nuevos modelos de gobernanza que la sociedad reclama y se van imponiendo, el club debe poderse dirigir “CON” el socio, y no sólo “PARA” el socio, y eso quiere decir implicar a los socios y socias en la gobernabilidad del Club. No ya sólo desde el punto de vista de la transparencia, a fin de conocer mejor lo que pasa, sino también de la participación, es necesario, pues, crear los canales y herramientas adecuados para integrar las propuestas e ideas de los socios y las socias.

Encontrar el “cómo”, es decir, la manera adecuada de llevar a cabo esta vital actualización del modelo de gestión del Club no es un tema menor. La digitalización del Club es un aspecto necesariamente ligado a una modernización de su gestión; hace falta un nuevo sistema que permita recoger y cuantificar de manera rápida la opinión de los socios y socias, y también es necesario agilizar y dotar de la eficacia requerida tanto los procesos de decisión como la ejecución de los mismos.

Desde El Senyor Ramon creemos pues, que hay que evolucionar el modelo de gestión y de gobernanza del Club dotándolo de principios y herramientas ligados a la digitalización, la innovación, la transparencia o la participación de los socios y socias en la toma de decisiones y la estrategia del Club. Queremos un Barça que entre de lleno en el siglo XXI en todos los sentidos, superando estructuras y modos de hacer que aún requieren esta actualización. Lo primero que hay que aclarar para permitir esta agilidad, eficacia y actualización, es el organigrama del Club, un organigrama donde el socio esté arriba del todo, con funciones claras y sin duplicidad ni de órganos ni de cargos, que permita identificar fácilmente quién es el o la responsable de cada ámbito y por tanto de llevar a cabo cada objetivo, con el fin también de asegurar un rendimiento de cuentas fácil y transparente. El modelo de participación y decisión del socio no puede pasar, por ejemplo, por una anacrónica Asamblea de Compromisarios que hace falta superar y poner al día. Las decisiones hoy en día no se toman ya sólo presencialmente, y menos con un modelo rígido de Asamblea por turnos que impide el debate profundo, divide a los socios y socias en dos categorías: los que pueden participar y opinar y los que no.

Debemos poder compaginar modelos de debate y toma de decisión presenciales más ricos, fluidos y ágiles, se necesitan sistemas de participación electrónica, que nos permitan, en el momento o en muy poco tiempo, saber la opinión de los socios y socias, no sólo un día al año en unos temas concretos, sino cada vez que se considere oportuno y sobre temas de actualidad. Es a través del voto electrónico que se debería decidir por ejemplo cuál es la camiseta de la temporada siguiente, si debe haber un cambio en el escudo o cuál debe ser el reparto de las entradas para las finales a las que lleguen los diferentes equipos, por poner algunos ejemplos.

La transparencia es un principio reclamado por la sociedad a todos los estamentos e instituciones, siendo a la vez un detonante de eficacia ya que tensa las organizaciones en exponerlas a la fiscalización externa. Una entidad como el Barça debe ser transparente, tanto en el organigrama como en la toma de decisiones, en el seguimiento de la gestión, en los cambios, en la rendición de cuentas, y también en la economía del Club, terreno que la tradición futbolística ha considerado y permitido que sea opaco y oscuro, como si hubiera una excepción en el mundo de los grandes clubes deportivos para un oscurantismo en pos de una supuesta eficacia posterior.

Creemos que, con los límites y excepciones de detalle que el propio sentido común nos indica y que hay que especificar, la economía también debe ser transparente, incluso en el mundo de los fichajes. La explicación detallada y la transparencia acabarían con la permanente sospecha de corrupción o de poca claridad que hay en los traspasos de jugadores entre clubes, con frecuencia con más de un intermediario cuyas funciones son difíciles de identificar y describir. La transparencia en la economía de los grandes clubes de fútbol puede ser una de las grandes revoluciones que permitan adaptar los clubes al nuevo siglo y a las demandas de la sociedad.

Los datos son el petróleo del siglo XXI. Esta frase que empezamos a oír en diversos ámbitos tanto públicos como privados, abre la puerta a todo el mundo de la gestión de los datos. Los datos son valor, tienen valor por sí mismos, el Big Data compuesto por los datos de todo tipo que genera el Barça, son una fuente de valor para sacar conclusiones, indicadores para la gestión, de predicción, de interpretación de la opinión y comportamiento de los socios… En el siglo XXI no hay gestión moderna y eficaz sin gestión de datos, y el Barça, que ya ha iniciado este camino, debe dar un paso más para ser pionero.

Somos el Barça, uno de los mejores clubes del mundo, o el mejor, somos Més que un Club, y la propiedad es de los socios y de las socias. Para estar a la altura de los nuevos retos del presente y del futuro, necesitamos una gestión eficaz, moderna, digital e innovadora, y un modelo de gobernanza abierto, transparente y participativo.

Firmado por: El Senyor Ramon, el primer Think Tank del Barça.