Unos estatutos a la altura del “Més que un Club”

Todos los culés de corazón y sentimiento creemos que el “Més que un Club encarna con precisión quirúrgica lo que representa el FC Barcelona. Aún así, a pesar de la aparente unanimidad que dicho lema genera, la esencia, carga emocional y profundidad de esta frase que tan bien nos hermana no ha conseguido penetrar, como debería ser, dentro de la norma que rige a la entidad y a sus socios, sus estatutos. Quiero hacer constar que hago esta aseveración, en mi condición de abogado, entendiendo que la amplia mayoría de socios y socias de la entidad, por formación, en principio les costaría más llegar a la impactante conclusión emitida.

Y el motivo por el que hemos llegado hasta aquí es muy sencillo. Las normas se escriben desde el poder, dentro procesos liderados por Juntas Directivas de turno que acaban escogiendo a juristas de renombre, cercanos, que finalmente acaban proponiendo reglas o normas que tienden a fortalecer el poder de las Juntas Directivas en detrimento de los derechos de los socios y de las socias. Es decir, las normas se escriben puertas adentro por parte de algunos, y no puertas afuera por parte de todos, como debería ser.

Emitida la aseveración y descrito el motivo, viene el desiderátum. El FC Barcelona, ​​si quiere seguir siendo lo que hoy es, necesita urgentemente una reforma estatutaria eminentemente social, una reforma que tienda a fortalecer los derechos de sus socios y socias, una reforma que permita hacer del Barça una entidad realmente participativa, una reforma que introduzca la tecnología y la innovación con el objetivo de que todos participamos y controlamos pero que a la hora haga posible que la respuesta de la Junta Directiva a los retos que se le plantean hoy en día sea muy ágil; un cambio estatutario que obligue siempre a preguntar, a todos, sobre aquellos tres o cuatro aspectos que los culés entendemos como pilares de la entidad; un cambio que permita inocular dentro del Club valores tan positivos como la sostenibilidad, la mediación o la meritocracia, por citar sólo 3 ejemplos; una transformación que haga un reconocimiento de nuestra gente joven, como actores fundamentales para entender y construir el presente y el futuro del Club; en resumen, unos nuevos estatutos que blinden de una vez por todas el “Més que un Club” y nuestra naturaleza asociativa. El Barça no necesita sólo unos estatutos. También necesita “Más que unos estatutos”, y ya vamos tarde para empezar a construirlos.

 

Artículo escrito por Jaume Barroso López, miembro de El Senyor Ramon.